
El aroma importa. El objeto también.
Cada pieza de Soreia parte de la misma intención: crear objetos que formen parte de un espacio tanto por su aroma como por su diseño.
Por eso ponemos la misma atención en lo que contiene cada pieza que en los materiales que la rodean.
Vidrio
Un objeto pensado para quedarse.
Elegimos nuestros vasos no solo como contenedores, sino como parte del objeto.
Su peso, color, transparencia y forma están pensados para convivir con el espacio incluso después de terminar la vela.
Fragancia
El punto de partida de cada colección.
Construimos nuestros aromas buscando profundidad, permanencia y equilibrio.
Maderas, tierra, té, ámbar, sándalo y otras notas se combinan para crear fragancias que acompañan al espacio sin saturarlo.
Nuestra mezcla
Nuestras velas están hechas con una mezcla de cera de soya y coco, elegida para lograr una combustión uniforme y una buena difusión de la fragancia.
Cada fórmula se prueba y ajusta de acuerdo con el tamaño de la pieza, el aroma y el número de pabilos.
Ratán natural
Una difusión constante.
Nuestros difusores utilizan varillas de ratán natural, un material poroso que absorbe la fragancia y ayuda a dispersarla gradualmente en el espacio.
Al invertir las varillas, el aroma vuelve a intensificarse y continúa difundiéndose de manera natural.
Pabilos de algodón
Seleccionamos el número y tamaño de cada pabilo de acuerdo con el diámetro de la vela para favorecer una combustión estable y uniforme.

Hecho en México
Cada vela se vierte a mano en pequeños lotes.
Después de producirse, dejamos que cada pieza repose antes de llegar a su espacio final.
Es un proceso que toma más tiempo, pero forma parte de cómo hacemos Soreia.





